Familias se reúnen para intercambiar experiencias y aprendizaje

El pasado 27 de mayo familias de dos municipios de El Salvador intercambian experiencias para fortalecer la seguridad alimentaria y la resiliencia comunitaria.

Educo, con el apoyo financiero del Programa Mundial de Alimentos (PMA), realizó esta actividad en el marco del proyecto de Asistencia Alimentaria no Condicionada. Una actividad que reunió a familias participantes de Tecoluca, San Vicente, y Lislique, La Unión Norte con el objetivo de fortalecer capacidades y promover el aprendizaje entre comunidades.

En el encuentro participaron 48 personas beneficiarias del proyecto, quienes compartieron testimonios, aprendizajes y reflexiones sobre cómo las transferencias monetarias recibidas han contribuido a mejorar la alimentación de sus familias y fortalecer sus capacidades para enfrentar contextos de vulnerabilidad.

La actividad se desarrolló en la Casa Comunal de Lislique y contó además con la participación del equipo técnico de Educo, representantes del gobierno local y jóvenes voluntarios que brindaron apoyo logístico durante la jornada.

Durante el acto de apertura, las autoridades locales reconocieron la importancia de generar espacios que permitan a las familias compartir conocimientos y experiencias desde sus propias vivencias. Asimismo, destacaron el compromiso de Educo y PMA por impulsar acciones orientadas a fortalecer la seguridad alimentaria en comunidades afectadas por fenómenos climáticos y limitaciones económicas.

Uno de los momentos más significativos del encuentro fue el intercambio de experiencias liderado por las participantes de Tecoluca, quienes compartieron cómo utilizaron las transferencias monetarias recibidas durante la implementación del proyecto en 2025. Además de cubrir necesidades alimentarias inmediatas, algunas familias explicaron que lograron destinar parte de los recursos a pequeños emprendimientos, la adquisición de aves de corral y otras iniciativas que continúan generando beneficios para sus hogares.

“¡Yo lo invertí! Estoy cultivando unas matas de frijol, unas cuantas, de maíz, pero principalmente chile. Lo vendo fresco o lo seco y lo muelo y así lo vendo. Y, este bono, me ayudó bastante porque no saco de mi bolsa (la inversión), sino que de aquí puedo aprovechar e invertir”

Ana Gutiérrez
Participante del proyecto, en Tecoluca, San Vicente.

Estas experiencias despertaron el interés de las familias de Lislique, quienes actualmente participan en el proyecto y encontraron en los testimonios de otras mujeres una fuente de inspiración para reflexionar sobre el uso estratégico de los recursos recibidos y las oportunidades para fortalecer el bienestar de sus familias.

A lo largo de la jornada también se desarrollaron espacios de reflexión sobre la seguridad alimentaria, los efectos del cambio climático en los medios de vida rurales y la importancia de la educación alimentaria y nutricional. Posteriormente, las personas participantes trabajaron en grupos para identificar buenas prácticas, lecciones aprendidas y oportunidades de mejora que puedan fortalecer futuras intervenciones.

Entre los principales aprendizajes compartidos destacaron la necesidad de planificar adecuadamente el uso del dinero, priorizar la alimentación saludable, aprovechar los conocimientos adquiridos durante las capacitaciones y mantener una comunicación cercana entre comunidades e instituciones.

Para Educo, este tipo de espacios representan una oportunidad para reconocer el protagonismo de las familias participantes y promover el aprendizaje entre pares, partiendo de la convicción de que las personas son agentes activos en la construcción de soluciones para enfrentar los desafíos relacionados con la inseguridad alimentaria.

Asimismo, desde la experiencia del equipo técnico, estos encuentros permiten poner en práctica las políticas de buen trato y prevención de la violencia, generando entornos seguros donde mujeres y jóvenes puedan expresar sus ideas, compartir sus experiencias y participar con confianza, respeto mutuo y dignidad.

El proyecto de asistencia alimentaria no condicionada, implementado por Educo con el apoyo financiero del Programa Mundial de Alimentos, busca contribuir a la disminución de la inseguridad alimentaria mediante transferencias monetarias acompañadas de procesos de formación y sensibilización sobre nutrición, alimentación saludable, protección y fortalecimiento de capacidades familiares.

Más allá del apoyo económico, el intercambio realizado en Lislique evidenció que compartir experiencias, reconocer aprendizajes y fortalecer redes comunitarias puede convertirse en una herramienta poderosa para construir resiliencia y promover oportunidades sostenibles para las familias.